Cuando vamos a comprar tenemos bastante claro nuestros derechos, por ejemplo sabemos que los productos tienen un período de garantía obligado por ley, que debemos exigir una factura o ticket de compra y que si algo no funciona podemos acudir a quejarnos a una asociación de consumidores. De todos modos, seguramente no será necesario llegar a tal extremo y sólo con ir a ver al vendedor arreglaremos la mayoría de los problemas.

¿Qué pasa en Internet? Más o menos lo mismo. Tenemos los mismos derechos que si compramos en la tienda de la esquina, sino más. La mayoría de internautas desconoce totalmente sus derechos, y se resigna fácilmente a soportar los abusos, aún cuando existan vías legales para impedir esos abusos. Los compradores descontentos se suelen limitar a ejercer el victimismo -quejándose- sin hacer nada eficaz para solucionar el problema.

Sin duda, los vendedores son conscientes de todo eso, y muchos aprovechan este ambiente para seguir abusando de los compradores. Internet es un medio en el que abundan los empresarios poco honestos, por decirlo usando una expresión suave. Físicamente nunca tienen que dar la cara. Pero tampoco te creas que todos los vendedores de Internet son unos sinvergüenzas, porque eso dista mucho de la realidad. Hay empresas que funcionan realmente bien, y se esfuerzan muchísimo por cumplir la ley y por satisfacer a sus clientes.

Aspectos a tener en cuenta

Debemos tener en cuenta que si residimos en el mismo país que la empresa o tienda en la que compramos, en caso de existir algún conflicto, la jurisdicción va a ser muy clara puesto que tanto la compra como la venta están reguladas por las mismas leyes.

En cambio, si la compra se realiza en un país y la venta en otro, pueden existir incompatibilidades entre las leyes de los dos paises y puede darse la existencia de un vacío legal en ciertos aspectos.

Puedes ampliar información sobre los derechos de los consumidores en Internet en www.econsumer.gov. También encontrarás como canalizar tus quejas y muchas cosas más.